
Anteayer, pasando por el ya de por sí ajetreado cruce entre Regent’s Street y Oxford Stree noté una aglomeración de gente mucho mayor de lo habitual…¿el motivo? Un concierto allí mismo, en la calle (aunque vallado), con motivo del encendido de las luces de Navidad. La verdad es que, cuando por fin conseguí abrirme paso (y recuperar el buen humor después de los pistones, empujones y policías chillones), pude caminar a lo largo de Regent’s Street iluminada ahora con estas luces, elegantes, discretas y preciosas…y aunque no soy muy fan de la Navidad…me encantó. Regent’s estaba aún más bonita de lo habitual si cabe.